Domingo 19 de octubre
Echen sobre él toda su ansiedad porque él tiene cuidado de ustedes (v. 7 rva- 2015).
| La escritura de hoy: 1 Pedro 5:6-9 | Katara Patton escribe: |
Me acerqué al mostrador de la aerolínea para registrarme con el número de confirmación guardado en mi teléfono celular. ¡Pero mi teléfono había desaparecido! Lo había dejado en el auto que me había trasladado. Entonces, ¿cómo haría para contactarme con el conductor?
Mientras me apresuraba a conectar mi ordenador portátil al wi-fi del aeropuerto, me preocupaba que fuera demasiado tarde. Por una aplicación, mi esposo notó que no tenía el teléfono y ya me había enviado un correo electrónico, esperando que me conectara. Su correo decía: «Envíame el número del servicio de traslados y yo me encargo». Mi esposo había intervenido para ocuparse de las cosas, dándome una sensación inmediata de paz.
Esto es parte de la paz que creo que Dios quiere que disfrutemos en nuestra relación con Él por medio de Cristo. En 1 Pedro 5:7, se nos recuerda: «Echen sobre él toda su ansiedad porque él tiene cuidado de ustedes» (rva-2015). Dios quiere ocuparse de nuestras preocupaciones. ¿Por qué? Porque le interesamos mucho.
Echar nuestra ansiedad sobre Dios es una forma de humildad que reconoce que Él es mucho más capaz de manejar nuestras preocupaciones que nosotros (v. 6). Aunque surjan cosas que nos hagan sufrir (v. 10), podemos descansar en su cuidado y provisión.
Reflexiona y ora
¿Qué necesitas echar sobre Dios? ¿Cómo te alienta saber que Él se interesa en ti?
Dios, gracias por poder dejar mis preocupaciones en tus manos.
Lunes 20 de octubre
Y d ijo el Señor: […] ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad…? (vv. 10-11).
| La escritura de hoy: Jonás 4:5-11 | James Banks escribe: |
¿Cómo puede ser que a Dios le importen todas estas personas? Este pensamiento me golpeó al bajar de una concurrida plataforma de tren en una ciudad abarrotada, a miles de kilómetros de casa. Era un adolescente que viajaba al extranjero por primera vez, y me abrumó el tamaño del mundo que me rodeaba. Me sentía pequeño y me preguntaba cómo Dios podía amar a tantas personas.
Aún tenía que entender el amplio alcance del perfecto amor de Dios. En las Escrituras, el profeta Jonás tampoco podía entenderlo. Cuando por fin obedeció el llamamiento de Dios a predicar arrepentimiento a los ninivitas que habían oprimido a su nativa Israel, no quería que Él los perdonara. Pero se arrepintieron, y cuando Dios no los destruyó, Jonás se enojó. Dios protegió a Jonás con una planta que creció rápidamente pero que luego se secó, lo que lo hizo enojar más. Entonces, se quejó, pero Dios respondió: «Tuviste tú lástima de la calabacera […]. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, […] donde hay más de ciento veinte mil personas…?» (Jonás 4:10-11).
Dios es tan grandioso que puede interesarse profundamente por los que están lejos de Él. Su amor llega a los extremos de la cruz y el sepulcro vacío de Jesús para suplir nuestra mayor necesidad. Su grandeza se manifiesta en bondad, y Él anhela acercarnos a su lado.
Reflexiona y ora
¿Cómo te consuela saber que Dios se interesa en ti? ¿Cómo responderás a su amor?
Dios, gracias por venir a salvarme.
Martes 21 de octubre
… ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? (v. 40).
| La escritura de hoy: Marcos 4:35-41 | Jennifer Benson Schuldt escribe: |
Mi sobrina de tres años está empezando a entender que puede confiar en Jesús en cualquier situación. Una noche, mientras oraba antes de acostarse durante una tormenta, juntó sus manos, cerró los ojos y dijo: «Querido Jesús, sé que estás aquí con nosotros. Sé que nos amas. Y sé que la tormenta se detendrá cuando tú le digas».
Sospecho que poco antes había oído la historia de Jesús y los discípulos cuando cruzaban el Mar de Galilea, en la que Jesús se durmió en la parte posterior de la barca justo antes de que un aguacero casi la diera vuelta. Los discípulos lo despertaron y dijeron: «Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?». Pero Jesús no les habló a ellos sino a la naturaleza: «Calla, enmudece» (Marcos 4:38-39).
De inmediato, el viento rugiente se detuvo y el agua dejó de entrar en la barca. Allí, en el silencio, Jesús miró a sus seguidores y dijo: «¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?» (v. 40). Me los imagino con el agua cayéndoles por la barba y los ojos bien abiertos, mirándolo.
¿Qué pasaría si hoy pudiéramos vivir con el asombro que los discípulos sintieron en aquel momento? ¿Si viéramos cada preocupación conscientes de la autoridad y el poder de Jesús? Quizá nuestra pequeña fe nos quitaría el temor y entenderíamos que cada tormenta que enfrentamos está bajo su control.
Reflexiona y ora
¿Cuáles son las barreras para la fe en tu vida? ¿Cómo puedes recuperar una sensación de asombro hacia Jesús?
Jesús, aumenta mi fe.
Miércoles 22 de octubre
Así como los hijos eran de carne y hueso, también [Jesús] era de carne y hueso, para que por medio de la muerte destruyera al que tenía el dominio sobre la muerte… (v. 14).
| La escritura de hoy: Hebreos 2:7-15 | Monica La Rose escribe: |
En el «Diccionario de penas oscuras», John Koenig ofrece una colección de nuevas palabras, cada una inventada para dar nombre a sentimientos complicados para los que antes no teníamos un término. Incluye palabras como dés vu, «la conciencia de que este momento se convertirá en un recuerdo», y onism, «la frustración de estar atrapado en un solo cuerpo que habita en un solo lugar en un momento dado». Koenig dice que su misión es arrojar luz sobre todas las experiencias únicas y extrañas de ser humano, para que las personas puedan sentirse menos solas cuando las atraviesan.
Mientras que no siempre podemos encontrar una palabra para esas situaciones, los creyentes en Jesús pueden sentir consuelo en saber que Dios valora y entiende lo que es ser una persona humana. Valora tanto a la humanidad que decidió confiarle el cuidado de la creación (Hebreos 2:7-8). Y gracias a Jesús, entiende por completo qué implica la vida del ser humano. Cristo es Dios hecho plenamente hombre, por eso los creyentes son llamados «hermanos» de Jesús (v. 12).
Además de entender todas nuestras experiencias y tentaciones (4:15), Cristo también destruyó «el imperio de la muerte» sobre nuestras vidas (2:14). Por eso, no debemos temer ni sentirnos solos, sino celebrar el regalo de ser humanos.
Reflexiona y ora
¿Qué experiencias te resulta difícil a veces expresar? ¿Cómo te alienta saber que Dios entiende y valora tu situación?
Dios, gracias por identificarte con todo lo que experimento.
Jueves 23 de octubre
Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo (v. 17).
| La escritura de hoy: Proverbios 27:17-27 | Leslie Koh escribe: |
Luisa, una gerente de proyectos, lamentaba haber aceptado el trabajo independiente. Tanto el cliente como el diseñador estaban poniendo a prueba su paciencia. ¿Por qué es tan difícil? —se preguntaba—. ¿Por qué no pueden ponerse de acuerdo?
Semanas después, mientras leía Proverbios 27, le llamó la atención el versículo 17: «Hierro con hierro se aguza». «No se pueden limar las asperezas con algo suave, como la seda —le dijo a su grupo pequeño poco después—. Se necesita algo duro, como el hierro».
Luisa comprendió que los desafíos laborales estaban puliendo algunas de sus asperezas: estaba aprendiendo a ser más paciente y humilde, y a adaptarse a diferentes estilos de trabajo. Llegó a la conclusión de que Dios estaba usando el proyecto para exponer sus defectos y enseñarle nuevas lecciones sobre trabajar con otros.
Gran parte de Proverbios exalta el valor de la sabiduría, pero esta no viene fácilmente. Es necesario buscarla con discernimiento y obediencia (3:13; 13:20; 19:20), y refinarla en crisoles, hornazas y morteros (27:21-22); situaciones que pueden implicar dolor y sufrimiento momentáneos.
Pero la Biblia nos recuerda que los desafíos vienen con recompensas: al buscar con diligencia la sabiduría de Dios y obedecer sus caminos, encontraremos seguridad, satisfacción y bendición (vv. 26-27).
Reflexiona y ora
¿Qué puedes aprender de situaciones difíciles que estés enfrentando? ¿Cómo podría Dios estar puliéndote y moldeándote para que te asemejes más a su Hijo Jesús?
Padre, gracias por moldearme cada día.
Viernes 24 de octubre
… que […] milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia… (vv. 18-19).
| La escritura de hoy: 1 Timoteo 1:12-20 | Bill Crowder escribe: |
De niño, me encantaba leer historias sobre piratas. ¡Cómo estimulaban mi imaginación esas aventuras! Ahora vivo en una zona donde uno de los piratas más infames, Barbanegra (nombre real, Edward Teach), tenía su cuartel general. Cerca de la costa, se encuentra el barco de Barbanegra que naufragó: Venganza de la Reina Ana.
Es fácil romantizar los naufragios y las aventuras en alta mar de la historia. Sin embargo, el apóstol Pablo escribió sobre una clase muy diferente de naufragio del que nos advierte y nos exhorta. En su primera carta a Timoteo, le advirtió a su hijo en la fe a «[mantener] la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos» (1:19). ¿Qué es este «naufragio»? Dos hombres, Himeneo y Alejandro, se habían apartado de la fe de forma devastadora, y el apóstol los entregó a Satanás «para que [aprendieran] a no blasfemar» (v. 20). Pablo deseaba que se arrepintieran, pero las consecuencias de sus acciones eran nefastas.
Nuestra fe no es estática ni puede existir por sí sola. Debemos cultivar activamente nuestra relación con Dios para llegar a ser fuertes y saludables en la fe y la buena conciencia. Unámonos a otros creyentes, sometámonos al Espíritu Santo y permitámosle obrar en nosotros. Así evitaremos naufragar.
Reflexiona y ora
¿Cómo describirías tu relación con Jesús? Si te has alejado de Él, ¿qué es lo primero que puedes hacer para regresar?
Padre, que el Espíritu obre en mi corazón para crecer en mi fe.
Sábado 25 de octubre
… el Señor pasó delante de Moisés, y proclamó: «¡El Señor! ¡El Señor! ¡Dios misericordioso y clemente!… (v. 6 rvc).
| La escritura de hoy: Éxodo 34:4-10 | Patricia Raybon escribe: |
Después de que un niño de cuatro años rompió accidentalmente un raro jarrón de la Edad del Bronce de 3.500 años de antigüedad, exhibido en un museo de Israel, recibió una respuesta amable y sorprendente. Lo perdonaron y lo invitaron a regresar. Roee Shafir, en nombre del Museo Hecht, dijo que así crecía el interés global en el proceso de restauración, y que podría despertar el interés del niño en la historia y la arqueología. Un resultado positivo y sanador.
Esta historia trae a la mente la declaración conmovedora de Dios de perdonar la rebelión de los israelitas al rogarle a Aarón que fabricara un becerro de oro para adorarlo (Éxodo 32:1). «Cuando […] llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas [de la ley] de sus manos, y las quebró al pie del monte» (v. 19).
Por instrucción de Dios, «Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí» (34:4). Cuando Dios descendió, «pasó delante de Moisés, y proclamó: «¡El Señor! ¡El Señor! ¡Dios misericordioso y clemente! […] ¡Es misericordioso por mil generaciones! ¡Perdona la maldad, la rebelión y el pecado» (vv. 6-7 rvc).
¡Qué recordatorio profundo! A pesar de nuestros peores pecados, Dios aún perdona. Anhela restaurarnos.
Reflexiona y ora
¿Qué pecados te ha perdonado Dios? ¿Por qué su perdón es un regalo de gracia asombroso?
Dios, que tu perdón me invite a regresar a ti.
Domingo 26 de octubre
… Mefi- boset […] comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies (v. 13).
| La escritura de hoy: 2 Samuel 9:1-7, 13 | John Blase escribe: |
En la conmovedora escena hacia el final de la novela histórica Brendan, de Frederick Buechner, el personaje Gildas se levanta y se ve que le falta una pierna de la rodilla hacia abajo. Al querer tomar su bastón, pierde el equilibrio. Brendan pega un salto y lo sostiene.
«Estoy tan lisiado como el mundo oscuro», dice Gildas. «Si de eso se trata, ¿quién de nosotros no lo está? —responde Brendan—. Tendernos la mano cuando estamos cayendo… quizá este sea el único trabajo que en definitiva importa».
En 2 Samuel 9, el rey David desea mostrar su bondad a cualquiera de la casa de Saúl que todavía esté vivo (v. 1). Hay uno: Mefi-boset, «un hijo de Jonatán, lisiado de los pies» (v. 3). Llevan a Mefi-boset ante el rey, donde oye estas palabras: «te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa» (v. 7). Y así fue.
Las Escrituras están llenas de historias inolvidables de David, gigantes, ejércitos, reyes y reinos. Pero también recuerdan la bondad conmovedora demostrada hacia una persona necesitada; la historia de alguien que le tiende una mano a otra persona. Es posible que, en definitiva, la bondad de David hacia Mefi-boset haya sido la historia más importante.
Tender una mano es la clase de trabajo que importa en tu obrar y el mío cada día.
Reflexiona y ora
¿Quién es un Mefi-boset en tu vida? ¿Cómo puedes tenderle una mano a esa persona?
Dios compasivo, muéstrame a quién puedo tenderle una mano.